27 de febrero de 2012

Pájaro de mal agüero

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Tenía la vida que toda persona media podía desear. Un trabajo estable y que le gustaba, una familia envidiable, de dinero andaba bien...Y lo más importante, era feliz.
Un día, cuando se iba al trabajo (con una sonrisa en su cara, como siempre), se tropezó y se cayó de la acera. Una moto a toda velocidad rozó su frente. El hombre se levantó aterrorizado, con las piernas temblequeando y chorreando sudor frío. Alzó la cabeza y lo primero que miró fue un cuervo. Un cuervo negro como el tizón, posado en una de las farolas de la acera de enfrente, con un semblante terrorífico le miraba. Era siniestro. No le dio demasiada importancia y prosiguió su camino.
Lo contó a la hora de comer en su casa. Su mujer, supersticiosa ella, le advirtió:
- ¡Oh! ¿En serio? ¡Eso es una señal de mala suerte! ¡Ten cuidado, por favor! No sé lo que haríamos sin ti.
-  No le des importancia a eso, mujer. En esta ciudad hay muchos cuervos rondando. ¿Qué culpa va a tener ese pobre pájaro de que me haya caído y de que casi me aplastan la cabeza contra el asfalto?
-  Pues toda, cariño. Los cuervos dan muy mala suerte.
- Chorradas. Fue una mera casualidad. Dejemos de darle importancia a eso y sigamos comiendo.
Al día siguiente, con todo el asunto arreglado, se encaminó al trabajo. Mientras iba andando por una de las calles más transitadas en hora punta, una pesada maceta le cayó a los pies. Tan cerca, que incluso se cortó en una espinilla. En cuanto miró hacia arriba, al balcón de donde cayó dicha maceta, lo vio de nuevo. El cuervo. Otra vez, con esa mirada penetrante que deja a uno frío. Se dijo a sí mismo: "No pasa nada. Otra casualidad. Esta ciudad está infestada de cuervos". Se calmó y siguió caminando.
Se pasó toda su jornada de trabajo pensando en lo ocurrido esa misma mañana y la anterior. ¿De verdad podía ser casualidad? ¿Podría ser que el cuervo SÍ que es señal de mala suerte? No. Imposible. Eso son supersticiones.
A la mañana siguiente, aunque no creía en ello, fue con tino al trabajo, cuidando minuciosamente sus pasos y dónde pisaba. Lo controlaba todo. Casi todo. Mientras cruzaba una calle, no se dio cuenta del semáforo y fue embestido por un veloz vehículo. Quedó inconsciente, flotando en un mundo etéreo. Su alma se desvanecía. Y de repente, su cuerpo se estremeció. Un estrepitoso calambre le llegó al corazón. Recuperó la consciencia. Seguía tendido en el asfalto. Lo primero que vio fue un cuervo en los cables de alta tensión que colgaban encima de la calzada. Se levantó convencido. "Ya no es una casualidad" "Debo hacer algo al respecto". Ignoró todas las órdenes de los paramédicos que le habían salvado la vida. Su brazo derecho sangraba, su pierna derecha también, y tenía un dolor de cabeza terrible. En cuanto buscó en las líneas de alta tensión, el pájaro ya no estaba. Cogió una piedra a modo de arma y corrió en búsqueda de la negra ave. La buscó por casi toda la ciudad, pero no encontró un solo cuervo. Llegó a la antigua estación abandonada. Rebuscó por todas partes. Y a lo lejos de un andén lo vio. Tenía esa mirada fría y penetrante. El mismo hecho de recordarla le daba escalofríos. Cogió la piedra y... Oyó un fuerte zumbido y el suelo empezó a temblar. "No puede ser" "Esta estación está abandonada" "Son imaginaciones mías". Cogió la piedra, armó el brazo y... Otra vez el zumbido. Lo ignoró. El suelo temblaba con más fuerza. Lo siguió ignorando. "En cuanto acabe con este pajarraco todo esto terminará". Cogió la piedra, armó el brazo, se preparó para lanzar y...
Un revisor se bajó a ver qué había pasado. La simple visión le horrorizó. El cadáver aplastado de un hombre yacía en las vías del tren. Posado sobre él, un cuervo de mirada fría y penetrante.

Hermosa canción

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Como seguramente sabréis, mi cantante favorito es Owl City. Ayer, él posteó en su blog una humilde versión de la canción "Home of the blues" de Johnny Cash. Debo admitir que no conocía ni la canción ni el autor, pero nada más oírla me encantó. Y no es por desprestigiar al propio Cash, pero las nuevas tecnologías y el toque del piano mejoran increíblemente la canción. Y aquí os dejo el enlace. Disfrutadla. Tenéis la versión de Owl City arriba del todo, en el archivo de SoundCloud y la original abajo, en el vídeo de YouTube.

http://owlcityblog.com/2012/02/26/home-of-the-blues-piano-cover/

15 de febrero de 2012

Dos palabras

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Feliz día de San Valentín. El día del amor. El cariño se respira en el aire. Los enamorados se baten en intensos duelos de pasión. El amor es lo más bonito del mundo. Pero cuando estás enamorado y no eres capaz de expresar tus sentimientos a la otra persona, en ocasiones lo acabas pasando mal.
Cada día piensas en declararte, pero las inseguridades, el miedo al rechazo, tu timidez y tu incapacidad para mostrar tus emociones te lo impiden. La ves a lo lejos y tu corazón se acelera. Conforme se va acercando, el ritmo cardíaco aumenta, y sientes una opresión en el pecho y tu estómago se llena de "mariposillas". Hasta que la tienes a tu lado. Pero algo ocurre. Todo lo que sientes, todo lo que pensabas decirle, todo eso se esfuma. Te bloqueas. Te entran sudores frios, te ruborizas. Y todo se va al garete. Todo tu mundo se desmorona. "Otra vez" "Otra vez que no he podido". Y te frustras. Y así todos los días. Y te preguntas a menudo: "¿Sentirá ella lo mismo? Pero no lo sabes. Y tu cabeza empieza a darle vueltas. Y te vuelves loco. "Si siente lo mismo, ¿qué hago aquí, esperando como un pánfilo?" "Si no lo siente, ¿por qué sigo enamorado? Y te decides a lanzarte. Pero no puedes. Y te vuelves loco. Y todo por dos simples palabras:
TE QUIERO

11 de febrero de 2012

Un infierno purificador

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De sus venas salía el impulso de quemarlo todo. Observaba horas y horas la chimenea, sintiendo como su alma se volvía limpia mientras el fuego consumía la madera. El fuego purificador. Incluso podía pasar días sin comer impertérrito ante el fuego. Los troncos se consumían poco a poco. La llama se avivaba más y más, y cuanto más lo hacía, más vivo se sentía.
Todos decían que estaba loco, que era un pirómano de mierda. Pero no lo entendían. Él nunca había quemado nada. Cierto que, a cada rato, sentía el impulso de hacerlo, pero se contenía. Estoy totalmente cuerdo.
-Tienes que salir de casa. Estás loco. No te educamos así – decían sus padres.
-De acuerdo – tenía un gran respeto por sus padres – Me buscaré un trabajo, pero sólo porque os quiero.
Tras unos cuantos días repartiendo currículos, una carta de respuesta apareció en su buzón. Era de una empresa farmacéutica – él había estudiado esa carrera, y aprobado con buena nota – Requerían sus servicios para ser ayudante de laboratorio. Le pagarían bastante bien al mes. Aceptó la oportunidad.
En su trabajo le iba muy bien. Era lo que siempre quiso hacer, pero el momento de su vida en el que se tornó un “pirado” del fuego le había hecho olvidar todo. Pero ahora se sentía diferente. El fuego ya no estaba en su interior, y era feliz trabajando. Su perseverancia le hizo ascender, y ahora ya no era un simple ayudante. Trabajaba codo con codo con el profesor encargado de las pruebas en el laboratorio. Su opinión ahora contaba, y él podía realizar los experimentos por sí sólo. De vez en cuando, se paraba a contemplar las pequeñas llamas que encendían los camping-gas que su laboratorio usaba para calentar los compuestos.
Pero un día todo cambió. Se levantó, desayunó, se vistió y se encaminó a su puesto, feliz, como siempre. Pero cuando llegó allí, se asustó y se maravilló a la vez: una enorme columna ígnea se levantaba ante él, justo donde estaba el laboratorio donde trabajaba. Se quedó impertérrito, observando la gran destrucción que el fuego estaba causando. Nada hizo por evitar que el edificio se redujera a cenizas. Ni una llamada a los bomberos. Ni un aviso. Se quedó allí, viendo aquella maravilla de la naturaleza. Cuando los vecinos, alarmados por el humo, llegaron allí, poco o nada se podía hacer. Casi todo el edificio estaba sumido por las llamas. Pronto se caería. Llegaron los bomberos. Pero nada se pudo hacer. Ni un superviviente.
Los días pasaban y los rumores aumentaban. ¿Por qué aquel hombre no hizo nada? ¿Por qué se quedó viendo? ¿Acaso provocó él el fuego? ¿Acaso quiso provocar esa masacre?
Él sabía que no. Pero los informes psicológicos que la policía le obligó a hacer sacaron a la luz que padecía sonambulismo. Como vivía muy cerca del laboratorio y no había testigos oculares de la hora en la que empezó el fuego, se consideró como una posibilidad.
Él sabía que no. Pero por las noches, soñaba todo tipo de cosas extrañas. Y cabía la posibilidad de que su impulso de quemar todo saliera a la luz.
Él sabía que no. Yo sé que no. Pero ahora sí que lo sabré.
Y cogió sus cerillas. Prendió la alfombra. Observó las llamas. El fuego purificador. Las llamas se avivaban, su espíritu se elevaba, se sentía más vivo. La habitación se había convertido en un infierno. Cuando no había más material inerte que quemar, las llamas alcanzaron su pierna. Lanzó un alarido de dolor. Se consumía, y no podía hacer nada por evitarlo. El fuego no purificaba, el fuego dolía. Y ahora se iba a ir al infierno. Entonces, por la ventana apareció su salvación: un hombre con casco y traje ignífugo.
Los bomberos llegaron rápido a la casa. Aparcaron el camión y empezaron a echar agua. Un hombre se aventuró a mirar por todas las ventanas en busca de una víctima. Cuando llegó a lo que parecía el salón, el panorama se le antojó desolador. Un hombre se consumía entre las llamas. Estaba desesperado. Se acercó a él implorando salvación. Pero el bombero sabía que no podía hacer nada. El fuego ya había penetrado en el cuerpo, y en pocos minutos se quedaría reducido a cenizas. Esa habitación se había convertido en un crematorio. Con un gesto de pena, bajó de la escalera y dejó al pobre hombre morirse en su infierno. No podía hacer nada.

9 de febrero de 2012

¿Frikismo? Sí, y a mucha honra.

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Nada mejor que empezar este post con esto:
Porque el término "friki" se está usando como un término malo. Entonces... ¿ahora es malo que te guste algo? No. Pues eso. Yo tengo la teoría de que todo el mundo es friki de algo, sólo que a su manera. Y la familia formulera es muy grande, y muy friki. Y nos sentimos orgullosos. Y por y para la familia formulera, hago este post. Os lo dedico.












#EresFrikiDeLaF1


6 de febrero de 2012

Las nuevas máquinas

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Poco a poco se acerca el 18 de marzo, y ya tenemos "polémica" antes de comenzar: ¿Morro de pato o no? ¿Coches feos o supuestamente más lentos? De momento, va ganando el morro de pato. Por ahora, van 8 bólidos a los que podemos "poner cara". Ahí van, en orden cronológico de presentación:

-Caterham (CT01)
















Salió a escena el 26 de enero en la revista "F1 Racing", y fue el que hizo saltar la polémica sobre el morro de pato. ¿Feo? Puede. Pero la normativa así lo quería. Haciendo un pequeño paréntesis, a mí este coche me recuerda a Perry el Ornitorrinco. Fuera bromas, este coche mostró que la nueva normativa iba a cambiar la estética hasta ahora conocida de los monoplazas (el morro más bajo, pontones más pequeños...).

1 de febrero de 2012

Con 22 cojones

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El Mirandés. Un equipo de fútbol con muy pocos jugadores que gozan de ficha profesional. Es más, su estrella es un empleado de banca. El caso es que ya han eliminado a ¡3! equipos de primera, y tienen a tiro de dos goles al cuarto, que le llevaría a la final de la Copa del Rey (y casi seguro a una plaza en la Europa League, pues salvo mayor sorpresa, Barça y Valencia, los otros semifinalistas, irán a la Champions). Y es que este equipo se merece todo eso y más. Luchan cada partido como si fuera el último, y no rechazan jugar el balón como hacen otros "Segunda B" ante los "Primera". Juegan de tú a tú y eso les  ha dado resultado. Han eliminado a Rácing, Villarreal y Espanyol. Y sólo digo una cosa: ojalá eliminen al Athletic. Aunque ayer el Bilbao les indujo temor en la primera parte (y eso los mató), el Mirandés supo resurgir de sus cenizas marcando un gol inextremis para recortar diferencias.
He aquí una verdadera afición
Ahora hablemos de la afición: una marabunta de personas aficionadas de verdad a un equipo que lo sigue hasta la muerte y que lo anima en los momentos más difíciles. ESO no se ve en todos los estadios. Algunos incluso dan pena porque la grada está casi vacía y cuando pierden no hacen más que echar pestes de su equipo... Y luego, cuando ganan dos o tres partidos, vuelve la afición hipócrita a llenar las butacas de "su equipo del alma". Asco. Esa es la única palabra con la que describir eso.
Para terminar, unas palabras de elogio al Mirandés. Se lo merecen. Luchan como aguerridos guerreros mortales ante los invencibles titanes. Se caen, pero se levantan aún más rápido. Juegan de verdad al fútbol. No les importan los árbitros, ni las vidas privadas de jugadores ni nada. El Mirandés es un auténtico equipo. De ellos y de su afición deberían aprender algunos. Muchísima suerte, y a por la final.
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